Dios no es como Siri

Si hay algo que he sabido acerca de Dios desde que era niña es que Dios es omnisciente.

A pesar de que en aquel entonces yo no sabía lo que significaba la palabra omnisciente, yo estaba plenamente consciente de que Dios lo sabe todo, todo el tiempo. Esa es la razón por la que estos versos me parecían contradictorios:

“Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.” -Filipenses 4:6

“[…] Porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis.” -Mateo 6:8

¿Por qué un Dios omnisciente me obligaría a orar? Si Dios sabe lo que necesito antes de que yo sea consciente de mi necesidad, ¿por qué querría que le pidiera de todos modos?

Así que llegué a la conclusión de que Dios era como Siri.

siri-iphone-dios

Pensaba que Dios sólo respondía a las peticiones que había orado audiblemente, como si Él estuviera programado para responder al sonido de mi voz. Así que me aseguré de orar en voz alta, pedirle cosas a Dios y usar algunos adjetivos para que la oración sonara más bonita. Pero mis oraciones eran vacías, no eran más que una simple petición que podría haberle hecho a Siri.

Hace poco me di cuenta de que Dios no funciona como Siri. Para empezar, Dios es una persona. Él no sólo quiere oír nuestra voz. Nuestras oraciones tienen un propósito más elevado que sólo conseguir lo que queremos.

Si Dios nos diera todo lo que El sabe necesitamos sin nosotros pedirlo, entonces no seríamos conscientes de que lo que recibimos vino de Él.

Y lo imagino como recibir el más maravilloso y caro regalo de cumpleaños que siempre he querido sin una tarjetita. Yo podría amar el regalo, pero no sabría a quién dar las gracias por él.

Ahora he descubierto otra faceta de la oración como una especie de ejercicio mental. No podemos orar a Dios pidiéndole que cumpla nuestra petición si no sabemos de antemano qué es lo que necesitamos. Identificar nuestras necesidades no sólo nos hace reconocer nuestra debilidad y dependencia de Él para todo, sino que también nos hace tomar conciencia de todas las otras cosas que sí tenemos y que provienen de Él.

Cuando la Biblia dice en 1 Tesalonicenses que debemos “orar sin cesar”, no quiere decir que nuestra insistencia presionará a Dios a actuar más rápidamente o a cambiar de opinión acerca de algo. Más bien, entrena nuestra mente para estar consciente de la presencia de Dios en nuestras vidas en todo momento, para que cuando nuestra oración sea respondida, no tengamos ni sombra de duda de que fue Su mano la que obró. Y nuestros corazones deben, a su vez, responder con agradecimiento.

Dios no necesita que oremos para darnos lo que necesitamos.

Todos los días, Él nos concede bendiciones inmerecidas que ni siquiera le hemos pedido. (Santiago 1:17) Pero aún el orar por las cosas que necesitamos es una manera en la que Dios nos bendice, porque orar nos ayuda a desarrollar un corazón agradecido, nos hace conscientes de Dios en nuestras vidas y en la Creación, y por consiguiente, nos acerca a Dios. Él es, después de todo, la mayor necesidad que tenemos y el más grande regalo que hemos recibido.

Advertisements

One response to “Dios no es como Siri

  1. Que hermoso mensaje. Gracias por compartirlo y permitirnos crecer en el conocimiento de Dios a traves de esta gran verdad.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s