7 Razones para Amar Compassion

Hablando sobre el agua, los niños y la compasión… 
Carlos Slim, el hombre más rico del mundo y dueño de mi proveedor de servicios de telefonía móvil, dijo esto hace un año: 
La única manera de luchar contra la pobreza es con empleo. Billones de dólares han sido dados a la caridad en los últimos 50 años, y eso no resuelve nada. … Dar un 50 por ciento, 40 por ciento, no hace nada. Hay un dicho que dice que debemos dejar un país mejor para nuestros hijos. Pero es más importante dejar mejores niños a nuestro país. 
Básicamente, él dijo que “la caridad no resuelve nada”, y estoy parcialmente de acuerdo con él, si por caridad se refiere a las organizaciones cuyo único objetivo se limita a dar cosas en lugar de formación. [Aún así, no creo que esto es una excusa para dejar de dar a caridad por completo.] Si esto es así, yo estaría de acuerdo con su declaración, y añadiría lo siguiente: 
“La caridad no resuelve nada, pero Compassion tal vez sí.” 
compassion international
Hace poco decidí colocar un banner en mi blog para mostrar mi apoyo al trabajo que Compassion International hace por los niños. Tengo que decir que es uno de mis ministerios de justicia social favoritos. Aquí hay 7 razones por las que amor a Compassion, y por qué tú también podrías: 
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Agua para mi Carro: Versión Moderna de “Agua para mis camellos”

Mi carro se ha estado portando mal últimamente; en otras palabras, se ha estado sobrecalentando. Una noche, encendí el carro en el estacionamiento de mi universidad, y de repente, un gran STOP se encendió en el tablero. Suspiré profundamente porque sabía lo que estaba sucediendo: Mi carro se había sobrecalentado de nuevo, y el radiador necesitaba agua. Esta era la primera vez que lidiaba con el carro yo sola. Así que ahí estaba yo, una chica que no sabe nada sobre carros, que nunca había arreglado el carro completamente sola, tratando de ver lo que podía lograr.

Empecé a pensar en lo que necesitaba hacer. Primero, necesitaba una envase plástico para poner el agua. Listo; tenía uno en el carro. Segundo, necesitaba agua. Listo, había llovido mucho. Tercero, tenía que abrir el bonete para chequear el sistema de refrigeración. Listo, usé un pedazo de tela para abrir la tapa. Cuarto, encendí el auto y le eché agua. Pero entonces, el agua comenzó a hervir. Apagué el carro. Se me acabaron las ideas. No sabía qué hacer.

Al mismo tiempo, estaba mirando a mi alrededor, esperando secretamente que alguien me ofreciera un poco de ayuda. Mi carro estaba parqueado cerca de la entrada, así que había un montón de gente yendo y viniendo. Yo realmente no quería molestar a nadie pidiendo ayuda. Además, yo quería ver si algún hombre sería un caballero y me ofrecería ayuda. Para mi gran sorpresa, nadie me ayudó. Yo estaba teniendo un momento difícil, sin saber qué hacer, y muchos chicos que me vieron luchando con un carro  y un bonete abierto me miraron y me pasaron por el lado.

¿Sabes lo que pensé en ese momento? En primer lugar, pensé que quedan muy pocos caballeros, que de los muchos hombres a mi alrededor ninguno se ofreció a ayudarme. En segundo lugar, pensé en la historia del Buen Samaritano, y cómo yo la había vivido al revés.

Por último, pensé en la historia del siervo de Abraham en Génesis 24:12-22. Para dar un poco de trasfondo a la historia, Abraham estaba viviendo en tierra pagana, y era tiempo de que su hijo Isaac se casara pero Abraham no quería que Isaac se casara con una mujer pagana. Así que envió a su siervo a su tierra natal para que le buscara una esposa. Una vez allí, el siervo llegó a un pozo de agua y oró a Dios para que le mostrara cuál mujer debía elegir: si él le pedía agua para beber y ella también le ofrecía agua para sus camellos, entonces ella sería la elegida. Efectivamente, una muchacha muy bonita llamada Rebeca hizo exactamente eso, y ella finalmente se casó con Isaac.

¿No es curioso que las dos historias aquí están relacionadas con agua? El siervo necesitaba agua para sus camellos (su modo de transporte), mientras que yo necesitaba agua para mi carro (mi modo de transporte moderno). ¿Crees que es coincidencia que la señal que el siervo pidió al Señor estaba relacionada con el servicio? Él no le pidió a Dios que la chica tuviera el pelo rubio, o que tuviera la túnica más bonita o que le diera alguna señal relacionada con cosas externas. El le pidió a Dios que decidiera quién sería la esposa de Isaac basado en un acto de servicio. ¿Por qué? Porque esto muestra mucho de su carácter. Esto mostró si ella era amable con los extraños, si ella estaba feliz de servir a los demás, si ella era dedicada con sus responsabilidades, si era sumisa. Por ese acto de bondad y servicio, el siervo pudo conocer mucho de quién Rebeca era. Y sería un factor importante para determinar si sería una mujer piadosa y buena futura esposa.

Cuando yo estaba en esa situación, cuando necesitaba ayuda con mi auto, yo también pude ver cuál de estos chicos tenía una actitud amable y estaba dispuesto a servir. Lamentablemente, ninguno de ellos lo hizo.Pero esto sirvió para mostrarme que ese no es el tipo de hombre con el que quisiera casarme. Ver a un hombre (o una mujer) en su día a día, la forma en la que trata a la gente y cuánto está dispuesto a ayudar a otros que necesitan ayuda muestra mucho de su carácter. Al final, nosotras (mujeres) necesitamos casarnos con hombres que sean líderes espirituales, que sean protectores, proveedores y que puedan sacrificar su comodidad cuando el momento lo requiera. Y los hombres también necesitan casarse con mujeres edificadores, que sirvan alegremente y que sean ayuda idónea.

Estos chicos probablemente no sabían que yo los estaba observando, y probablemente ni siquiera estaban interesados en impresionarme, pero fui capaz de conocer su carácter por lo que vi de ellos en ese pequeño momento crucial, su disposición para ayudar a alguien en necesidad.

Ahora imagina la situación opuesta: un hombre que hace todo lo posible para ayudarme con el carro, prenderlo y tenerlo en marcha. Imagina la buena impresión que ese chico causaría en mí o en cualquier otra chica en mi situación. Si alguna vez él [hipotéticamente] estuviera interesado en mí [y fuera Cristiano], no tendría que convencerme mucho para salir con él porque ya tengo una opinión favorable de él por ese acto de servicio que hizo por mí, no importa cuán simple el servicio.

Así que aquí hay un consejo, tanto para los chicos como para las chicas, al elegir un compañero:

1. SE AMABLE Y PRONTO PARA SERVIR: La gente aprecia mucho cuando personas extrañas se les acercan a ayudar en un momento de necesidad, ya sea para arrancar la batería de tu carro, ya sea para sostenerte la puerta, ya sea que les permitas copiar los apuntes de clase o les ofrezcas ayuda con la tarea. La gente lo apreciará y tendrá una opinión positiva a causa de ello. ¿Quién sabe? Hasta podrías iniciar una amistad con un extraño que una vez te ayudó o a quien una vez ayudaste.

No pierdas la oportunidad de servir a la gente, aunque no te cueste nada y aunque sí te cueste. Tal vez no signifique mucho para ti, pero significará mucho para la persona que lo reciba.

2. PRESTA ATENCION A ACTOS DE BONDAD Y SERVICIO: Cuando sea el momento de considerar a una persona para casarte, mira cuán dispuesto está a servir a los demás. Incluso antes de que haya atracción romántica que pueda parcializar tu opinión, observa la manera en que se comporta y trata a otras personas. Te mostrará su verdadero carácter en un escenario cotidiano, donde es él mismo y no está tratando de impresionar a nadie. Una persona que está dispuesta a servir a otros que lo necesiten muestra una actitud de sacrificio que se asemeja a la de Cristo.

Por lo tanto, sé amable. El tipo correcto de persona lo notará y se sentirá atraído a ti por ello. Y está atento a actos de bondad en los demás. Es sólo otra señal que podemos utilizar para asegurarnos de casarnos con una persona desinteresada, consciente de las necesidades de los demás y que se esfuerza por ser cada vez más como Cristo. La bondad puede producir grandes resultados.

Sé Intencional: Prepárate para servir

Me gusta la música. Me gusta. Soy el tipo de chica que hace casi todo mientras escucha música. Hay algo sobre la música que me transporta a otro mundo. Y, sin embargo, con todo mi amor por la música, nunca he aprendido a tocar un instrumento (y no estoy contando mis clases de flauta en el tercer grado). Ni siquiera sé si soy buena tocando instrumentos porque nunca he tratado de tocar uno. Nunca se me había ocurrido tocar un instrumento.

Sin embargo, últimamente es como si yo hubiera pasado de no sentir deseo de tocar un instrumento a desear aprender a tocar un instrumento: la guitarra.

Y admito que hay tres razones:

1. ESCRIBIR 

Sí, lo admití, un secreto que muchos no saben de mí. Me gusta escribir canciones. He escrito muchas, sólo que nunca se las enseño a nadie. Sin embargo, hay algunas canciones que siento realmente tienen potencial. El problema es que no son más que letras. He tratado de hacerles melodías, pero resulta en un desastre mayúsculo. Sé que sería mucho más fácil de hacer si yo supiera tocar un instrumento.

2. ADORACION

Me encanta cantar cuando tengo mi tiempo personal con el Señor, y muchas veces me he encontrado queriendo cantar junto a los acordes de una guitarra. Cada vez que escucho una canción específica, me gustaría saber cómo tocarla: la versión acústica de “Majesty of Heaven” de Chris Tomlin. Puedes escuchar la canción aquí.

3. SERVICIO

Esta es la razón más importante por la que quiero aprender a tocar la guitarra. Un par de semanas atrás, nuestro líder de célula dijo algo que caló en mí. Él estaba tocando el piano para empezar nuestro tiempo de adoración, y nos sorprendió porque no sabíamos que él sabía tocar el piano. Y él dijo esto: “Cuando yo era joven–me había convertido recientemente–yo sabía que Dios me había llamado para que le sirviera de alguna manera, pero yo no sabía en el momento en qué El quería que yo le sirviera. Así que decidí aprender a tocar la guitarra y el piano, por si Dios quería que yo sirviera en ese ministerio, yo estuviera preparado. “ 

Debo aclarar que mi líder de célula no sirve en el ministerio de adoración en nuestra iglesia, a pesar de que una vez lo hizo cuando era más joven. No creo que él aspira a convertirse en un líder de alabanza. Pero cada vez que haya un viaje misionero, una célula, un grupo de evangelización o cualquier otra actividad donde se necesite un poco de música, él está completamente calificado para servir tocando la guitarra. Y la mejor parte es que la guitarra es un instrumento que puede ser transportado fácilmente y no necesita electricidad.

La preparación, el adquirir conocimientos o aprender a hacer algo no garantiza jugar el papel central en un ministerio específico, y tampoco debe ser ésta la intención de nuestro corazón. Sin embargo, sí garantiza que estaremos preparados para servir cuando surja la oportunidad.

No sé exactamente dónde serviré al Señor en el futuro, pero quiero estar lista para servirle en la mayor cantidad de maneras posibles. Te animo a encontrar algo que te pueda ser útil en el servicio al Señor, algo que disfrutes hacer, algo que te gustaría saber hacer, y sé intencional! Empieza a aprender cómo hacerlo! Puedes tomar clases de fotografía, ir al Instituto Bíblico, aprender a manejar las consolas de audio, aprender un nuevo idioma, o ¿quién sabe? aprender a tocar un instrumento. No sabes lo que vas a estar haciendo dentro de algunos años, pero podrías servir a Dios con tus talentos y conocimientos en situaciones donde tus talentos sean necesarios. ¡Está preparado!

“[...] a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”  -2 Timoteo 3:17

El servicio desde otro lente

A veces limitamos el servicio a eventos de caridad, viajes misioneros, escuela dominical o cualquier otra cosa que podamos hacer en la iglesia. Y sí, todas estas cosas son parte del servicio. Pero últimamente, he ido descubriendo un nuevo tipo de servicio que va más allá de la acción.

Recientemente, mi familia y yo compramos una cámara nueva, la Nikon D5100.


Fue un poco surreal para mí porque yo no pensé que sería dueña de una réflex digital en este momento. En mi plan de vida y en mi mente, yo no tendría esta cámara ahora. Pero el Señor de alguna manera me sorprendió y me dio justo la cámara que quería mucho antes de lo que yo esperaba. Estaba y sigo estando agradecida. Ahora, hay dos formas en las que yo podría haber decidido utilizar mi cámara:

PODRIA HABER SIDO SOBREPROTECTORA DE MI CAMARA, y con razón, ¿sabes? Es más cara que una cámara normal, y quiero mantenerla en las mejores condiciones durante el mayor tiempo posible. Esto no quiere decir que yo no la usaría para el servicio en la iglesia, pero significaba que yo iba a ser la única que la operara.

PODRIA HABER SIDO DESPRENDIDA y ponerla  a disposición para el servicio en la iglesia. Eso significaba que tal vez yo no sería la única utilizando la cámara. Eso significaba que yo podría prestar la cámara a otra persona para usarla en eventos de la iglesia, etc.

Decidí que este regalo que Dios me había dado estaría completamente a disposición de mi iglesia. Si Dios me dio esta cámara mucho antes de lo que pensé, ¿por qué iba yo a ser egoísta al respecto? Debe haber una razón por la cual El me la dio. Además, todas las posesiones materiales se desvanecen. No importa lo mucho que la cuidara, en algún momento iba a terminar dañándose.

Lo curioso de todo es que en el momento en que decidí darle esta cámara completamente a Dios, Él abrió las puertas para muchas oportunidades donde la Nikon sería utilizada para propósitos eternos. La cámara llegó a mis manos en las primeras semanas de Junio, y desde entonces, se ha utilizado más para las actividades de la iglesia que para mi uso personal. Y eso me hace feliz!

Durante este mes y medio, hemos tenido una conferencia de tres días con el predicador Paul Tripp, nuestro campamento anual de jóvenes, y una jornada médica de una semana con el equipo médico GHO y un equipo de Gracia Soberana que vino a servir desde EEUU. Dos de éstos son los eventos más importantes que mi iglesia tiene en el año y requieren mucha planificación.Todos estos eventos fueron cubiertos con mi cámara (no necesariamente por mí), y yo no podría haber pensado en un mejor uso para ella.

Mi iglesia tiene una cámara, y podría usar eso como excusa para no prestar la mia. Pero si yo sé que las fotos saldrán mejor con mi cámara, ¿no debería entonces tratar de hacer todo–especialmente el servicio en la iglesia–de la mejor manera posible, recordando que lo hago para Dios?

Sé desprendido, especialmente cuando se trata de servir a Dios! Hubo momentos en que yo no podía ir a ese evento de la iglesia que tenía que cubrir, y alguien pedía mi cámara prestada para tomar las fotos. Tuve que tomar una decisión: el egoísmo o el desprendimiento. Decidí ser desprendida, y ha sido muy gratificante hasta ahora. En mi caso, yo tenía que desprenderme de una cámara. Tu caso puede ser diferente; puede que tengas que desprenderte de otra cosa. Pero no tengas miedo de dar tus cosas para el servicio de Dios, que es la mejor manera de invertir cualquier posesión material. El Señor recompensa la intención de un corazón dispuesto.